miércoles, 30 de enero de 2013

Neurocientíficos en busca de la conciencia


Un grupo de neurocientíficos, armados con tomógrafos y microscopios de última generación, están logrando fotografiar la zona más recóndita del cerebro. La recompensa sería enorme: saber cómo funciona la conciencia.
por Johan Von Grolle


El vuelo rasante nos lleva por un laberinto de fibras grisáceas. La mirada del piloto se dirige hacia una especie de túnel. Su misión: internarse en él. Se trata de un vuelo a través de una región nunca recorrida, pero aquí, en el Instituto Max Planck, se está haciendo realidad: viajar a través de la materia cerebral.
Cada uno de los túneles o cables pertenece a neuronas reales: las pequeñas juntas que las conectan, las capas de grasa que envuelven las fibras nerviosas, las diminutas pompas que son los neurotransmisores... Todo, de verdad; reflejo de un tejido que existe en la realidad.
El investigador del Instituto Max Planck de Múnich Moritz Helmstädter ha cortado una brizna de sustancia cerebral, del tamaño de un grano de azúcar, en miles de secciones, luego ha fotografiado cada una de ellas con el microscopio electrónico y ha reunido las imágenes con el ordenador. El resultado: ahora puede volar a su antojo a través de la sustancia de la que están formados los deseos, las esperanzas y los sueños. Un chisporroteo eléctrico en algún rincón de esa tupida malla neuronal es lo que nos hace sentir tristeza o sonreír, lo que controla el movimiento de nuestras manos, lo que nos hace recordar noches de amor y resolver problemas matemáticos.
Helmstädter forma parte de un grupo de científicos rebeldes que se han propuesto revolucionar la neurología. Su credo es que esta disciplina se encuentra en un callejón sin salida y que solo con una aproximación nueva y radical es posible avanzar en las investigaciones.
Lo cierto es que, aunque los neurocientíficos proliferan, el balance de sus progresos es desalentador. Desde que Descartes formulara su famoso «pienso, luego existo», los investigadores se han afanado en comprender el funcionamiento de la mente. Pero nadie ha logrado explicar cómo un kilo y medio de proteínas y grasa produce un flujo inmaterial al que llamamos 'pensamiento'. Es decir: sigue sin saberse cómo de la materia pueden surgir las ideas. Por otro lado, los neurocientíficos tampoco han conseguido grandes resultados prácticos. Da igual que hablemos de autismo, esquizofrenia o depresión, la ciencia no ha identificado las causas de estos trastornos. No saben qué falla en el cerebro.
Helmstädter y sus colegas creen conocer la razón del fracaso: han pasado por alto la propiedad esencial del cerebro, esto es, que se trata de una red altamente interconectada. Apenas se sabe nada sobre la conexión de los cien mil millones de neuronas que hay en nuestras cabezas. Sí se han estudiado neuronas aisladas: sus canales, sinapsis... Pero de todos esos datos no es posible derivar la comprensión de los procesos mentales. «No se puede entender el bosque a partir del estudio de un par de árboles», confirma el neurocientífico Sebastian Seung, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). «Una única célula nunca podrá realizar acciones inteligentes», explica. Solo al estar conectada con las demás surge una mente, una personalidad, un yo pensante, sensible.
La palabra clave es 'conectoma'. Describe el conjunto de todas las conexiones del cerebro. «Solo hay que cartografiarlas», añade Winfried Denk, investigador de Heidelberg especializado en topografía cerebral. Denk plantea un proyecto de dimensiones épicas: hasta el momento, los científicos solo han conseguido explorar el conectoma de un organismo, el Caenorhabditis elegans, un gusano de un milímetro con solo 302 neuronas. Tardaron doce años en hacerlo. ¡Qué difícil será afrontar esta misma tarea con el Homo sapiens! Unos cinco millones de kilómetros es la longitud conjunta de todas las fibras nerviosas reunidas bajo el cráneo humano. ¿Cómo se podrá seguir la trayectoria de cada una de ellas a lo largo del laberinto neuronal?
Los científicos plantean dos formas de alcanzar este objetivo. Por un lado, el Gobierno de Estados Unidos destinó hace dos años 40 millones de dólares para el Human connectome project. Su meta es realizar, con ayuda de un moderno tomógrafo, un atlas del sistema nervioso central, una especie de plano general de las conexiones del cerebro humano. Pero con este método solo se podrán cartografiar las principales vías nerviosas. Incluso la resolución del mejor tomógrafo es demasiado baja hasta para estudiar células aisladas. Por ese motivo, estos científicos optan por ir un paso más allá: quieren registrar las conexiones de todas y cada una de las neuronas con ayuda de microscopios electrónicos. El suyo es un plan casi descabellado. Pero el esfuerzo merece la pena: cartografiado el conectoma, será posible descifrar el enigma de la conciencia y hallar la clave de las enfermedades mentales.
La sede del proyecto estadounidense es el Martinos Center, en Boston. Aquí se estudian cerebros con tomógrafos de resonancia magnética nuclear y de emisión de positrones, con estimulación magnética y electroencefalogramas. Obligan a voluntarios a leer y cantar, a reír y escuchar, a calcular y rezar, mientras los científicos analizan sus cerebros. Pero la máquina más avanzada, la joya de la corona, es un tomógrafo de difusión capaz de fotografiar a escala atómica. El procesamiento de los datos acaba de comenzar, pero Van Wedeen, el director de radiología, está entusiasmado: «¡Hemos hecho visibles las fibras nerviosas!». Wedeen se está adentrando en un terreno que para los científicos sigue siendo terra incognita: la sustancia blanca.
Las proverbiales células grises recubren todas las bóvedas y surcos del cerebro en seis capas, de un total de entre dos y cuatro milímetros de grosor. Por su parte, la materia blanca parecía carecer de estructura. Por aquí circulan las fibras que interconectan las distintas regiones cerebrales. Aquí es donde los órganos de los sentidos intercambian su información, aquí se conectan los recuerdos y sentimientos. Aquí, en otras palabras, se encuentra el control central de la conciencia.
La máquina de Wedeen está produciendo docenas de imágenes que no se habían visto nunca. «La gente siempre ha pensado que las fibras nerviosas estaban enmarañadas como espaguetis cocidos. ¡Pero hasta el último rincón está perfectamente ordenado». Para Wedeen, esto es lógico: «Imagínese: hay cien mil millones de células nerviosas interconectadas en el cerebro, y cada una de ellas forma unas mil sinapsis. ¿Cómo podría funcionar todo esto controlado solo por un par de miles de genes?». Únicamente si se desarrollara de acuerdo a reglas muy sencillas. Wedeen quiere comparar las estructuras neuronales de batracios, simios y seres humanos para seguir los pasos de la evolución. Además, le encantaría tener acceso a algún cadáver y ya está buscando donantes de cerebro. A diferencia de lo que ocurre con los vivos, los muertos podrían exponerse durante días al escáner y las imágenes tendrían hasta diez veces más detalle.
Su colega Sebastian Seung asegura que el modelo del conectoma permitirá responder a muchas preguntas: ¿se crean nuevas conexiones neuronales durante cada conversación, cada experiencia, cada página leída? ¿Cómo se almacenan los recuerdos? ¿Qué pasaría si se cartografía el conjunto de las conexiones cerebrales y se 'vuelca' a un ordenador? ¿Este cerebro digitalizado adquiriría una conciencia propia? ¿Sería capaz de sentir? En otras palabras: ¿es posible crear una copia de la mente humana?
La tesis de Seung es que el secreto de la individualidad humana se esconde en el conjunto de las conexiones neuronales. Todos los recuerdos, sensaciones, miedos y deseos están almacenados ahí. «Tú eres tu conectoma». Seung confía en que, algún día, los científicos conseguirán sacar a la luz hasta el último recuerdo infantil almacenado en las células nerviosas. El connectome de los ratones estará listo en diez años, cree. Y para entonces ya se podrá intentar con el ser humano. Y, cuando se consiga, podrá descargarse en un ordenador... como si fuera una copia de seguridad almacenada para la eternidad. Uno de sus colegas, cuenta Seung, se dedica a este campo por ese motivo: «Quiere conseguir la inmortalidad».

Fuente: http://www.finanzas.com/xl-semanal/magazine/20130127/cerebro-humano-desnudo-4617.html

lunes, 28 de enero de 2013

Los riesgos del tecno fundamentalismo

En la Web “tendremos que negociar cómo buscamos, desde información hasta amor”, afirma la periodista estadounidense Aleks Krotoski, quien destaca el valor creativo de los hallazgos inesperados.
POR NATALIA ZUAZO


Aleks Krotoski es, para todos los que la vimos en su serie La revolución virtual de la BBC (2010), la periodista-arqueóloga de pelo rojo que viajaba por el mundo con el creador de la Web, Tim Berners-Lee, buscando los orígenes de ese último invento que cambió al mundo. Su nombre real es Aleksandra y ya no tiene el pelo rojo, pero sigue mirando con curiosidad analítica ese universo digital, y en especial cómo influyen sus diseños en las relaciones humanas. De esto habló en dos conferencias que dio en 2012 en Argentina, invitada por la Fundación Osde, y de ello tratará en profundidad su próximo libro, Untagling the Web (Desenredando la Web), que editó en septiembre Guardian Books. El año pasado, la periodista estadounidense produjo su podcast para The Guardian Tech Weekly y The Digital Human para BBC Radio, además de continuar con su actividad académica en el Oxford Internet Institute.

Durante su visita a Buenos Aires, en diálogo con Ñ, conversamos sobre las ideas centrales de su nuevo libro, el peligro en la uniformidad de la información y sobre cómo enfrentar el momento actual de tecnofundamentalismo para pasar a una próxima etapa de nuestra relación con las tecnologías entendiendo las ideologías que las conciben.

El subtítulo de su nuevo libro es “Qué es lo que Internet te está haciendo a VOS”. Eso sugiere a la Web como un objeto que nos ataca si quedamos atrapados en su lógica, pero al mismo tiempo resalta el valor del individuo en los efectos que tiene la Web. ¿Cómo explica esa dinámica?
El título está inspirado en todos los temores que la Web genera, en toda la gente que piensa que la Web sí les está haciendo algo a ellos, a sus hijos, a su salud, a la política. Y lo que hago es ir a trabajos empíricos de la psicología y la sociología y buscar si, efectivamente, Internet nos “ha hecho” algo o no. Como estamos tan metidos en la Web, al estudiar, trabajar, hacer las compras del supermercado, pedir un taxi, conectarnos con amigos o nuestra familia, la pregunta de cómo nos afecta como sociedad y cómo afectamos como individuos a la sociedad, se vuelve válida. Y en donde yo sí veo que la Web nos afectará es en dos áreas: la privacidad y la identidad.
Respecto de la privacidad, si miramos el historial y los contenidos de todo lo que publicamos en Internet para comunicarnos, para comprar, todo eso es una construcción individual de la identidad, y al mismo tiempo es una construcción social. Pero un aspecto muy importante de la construcción social de la identidad es la capacidad de ser olvidados y reinventarnos a nosotros mismos. Eso está desapareciendo y es una de las fronteras que tendremos que negociar en el futuro. Lo segundo que tendremos que negociar es cómo buscamos, desde información hasta amor. Y sobre todo, cómo nos afecta en nuestros puntos de vista, en confirmar lo que creemos, desde nuestra opinión política hasta cómo criar a nuestros hijos o qué ponernos para salir a la calle. Tendremos que ser conscientes sobre cómo queremos que Internet nos afecte. Porque lo hará.

Sabemos más que antes que los resultados de los buscadores no son azar sino una construcción de los algoritmos de buscadores como Google. Pero mientras encontremos lo que buscamos, ¿vamos a cuestionarlo o la comodidad pagará la uniformidad de información?
Eso no es culpa de la tecnología en sí, sino de la tecnología adaptándose a algo que naturalmente hacemos: unirnos a grupos que piensan más o menos lo mismo que nosotros. Lo irónico de eso es que cuando Internet surgió la pensábamos utópicamente como el camino para una diversidad infinita de información, una especie humana más evolucionada y hasta el fin de las guerras (risas). El problema es que la Web evolucione hacia un ecosistema cerrado que incentiva la intolerancia, los grupos que no se abren a lo distinto, la individualidad extrema.

Usted dice que hay que reclamar nuestro derecho a la “serendipia”, entendida como un descubrimiento o un hallazgo inesperado que se produce cuando se busca otra cosa. ¿Cómo se hace?
Cuando trabajé en mi proyecto Serendipity Engine (“Motor de Serendipia”, theserendipityengine.tumblr.com) quería entender los sesgos o las agendas que construyen las tecnologías que usamos diariamente. Cuando escuchamos una canción, probablemente sabemos en qué momento histórico o en qué país fue compuesta. Con la tecnología todavía no tenemos ese tipo de conciencia, pero de hecho pasa lo mismo.
Google tiene una mirada particular del mundo, construida desde el norte de California por Larry Page y Sergey Brin, educados en la burbuja de Stanford, y con cosas que para ellos son relevantes. Eso es lo que Google es hoy, pero más importante es lo que Google quiere ser en el futuro. Sobre eso, cuando era CEO de la empresa, Eric Schmidt declaró que quería que Google fuera “no sólo un motor de búsqueda, sino un motor de serendipia”, es decir, que pudiera predecir lo que la gente iba a preguntarse. ¡Y me pareció escalofriante! Porque la serendipia no se puede predecir. Es un fenómeno individual, que se produce por accidente y que termina teniendo valor. Y encontré que el propósito que tenían era juntar toda la información que vos les dabas a través de tus búsquedas, tu teléfono, tu ubicación, palabras claves, interacciones, para terminar definiendo qué es lo que querrías en el futuro. Entonces si escribías un mensaje a un amigo con “salgamos esta noche”, y ayer habías buscado “recetas thai”, cuando buscabas un restaurant y tu teléfono te sugería “Ey, a dos cuadras hay un restaurante thai”, no había ninguna coincidencia, sino un servicio para una necesidad. El problema es que la serendipia es esencial para la creatividad y para los descubrimientos científicos, para hacer que las cosas den saltos hacia adelante. Por eso hay que reclamar la serendipia y cuidarla de que sea totalmente direccionada por la tecnología: porque es importante para el progreso de la sociedad.

En un artículo reciente, Ud. cita a Rebecca Mackinnon diciendo que “entendemos cómo el poder funciona en el mundo físico, pero todavía no entendemos claramente cómo lo hace en la esfera digital”. ¿Cuán lejos estamos de ver el poder de las corporaciones en lo digital? ¿Y cómo podemos enseñarlo a las nuevas generaciones críticamente?
Creo que allí está uno de los puntos fundamentales en cómo la tecnología va a afectarnos en el futuro: en poder verla no sólo instrumentalmente, sino críticamente en su poder. Hay una escuela de pensamiento que sostiene que nos hemos convertido en tecno fundamentalistas, en personas que vemos a las máquinas con poderes mágicos y eso es algo de lo que tenemos que ser más críticos. Una forma muy sencilla de hacerlo es viendo a las personas que crean las tecnologías. Con esto no estoy diciendo que Mark Zuckerberg, Larry Page o Jeff Bezos tienen un “nuevo orden mundial” en la cabeza, sino de entender algo más simple que es qué ideologías están detrás de lo que crean y a partir de eso ser más críticos con lo que depositamos o no en esas tecnologías.
Todo esto también tiene que ver con tu pregunta sobre el poder en el mundo online y las batallas que se dan. Es un proceso clásico de construcción de las comunidades, donde primero existe una primera etapa muy idealista. Luego, comienza a verse un “enemigo” que fuerza a la comunidad a redefinirse, a preguntarse: “¿En qué cree este software que estoy usando?”, “¿Yo creo esto mismo o creo otra cosa?”. Y entonces ahí podemos empezar a construir nuestra identidad, pensando si también concebimos nuestra identidad o privacidad de la misma forma, si creemos que la privacidad o las relaciones son esas cosas que nos proponen o son cosas distintas. Y eso, como usuarios de una comunidad de Internet, es lo que crea conflictos que reactivan la forma en que usamos los servicios.

¿Y en qué momento estamos ahora?
Todavía estamos en la etapa tecno fundamentalista, consumiendo, en una etapa de enorme saturación de tecnología, de acceso a la tecnología, en muchos países, también aquí en la Argentina. Pero con un altísimo potencial de pasar a otro nivel. Y ciertamente, esa es mi esperanza.

fuente:http://www.revistaenie.clarin.com/ideas/tecnologia-comunicacion/riesgos-tecno-fundamentalismo_0_854314570.html

viernes, 25 de enero de 2013

¿Más envidiosos gracias a Facebook?



Ser testigo de las vacaciones, la vida amorosa y los éxitos laborales de los amigos en Facebook puede provocar envidia y despertar sentimientos de tristeza y soledad, según investigadores alemanes de la Universidad de Humboldt y de la Universidad Técnica de Darmstadt.


Un estudio elaborado conjuntamente por dos universidades alemanas descubrió una envidia desenfrenada en Facebook, la mayor red social del mundo, que tiene más de mil millones de usuarios y ha creado una plataforma sin precedentes para la comparación social.
Los investigadores descubrieron que una de cada tres personas se sintió peor y más insatisfecha con su vida tras visitar la página web, y la gente que simplemente echó un vistazo sin contribuir fue la más afectada.
“Nos sorprendimos por la cantidad de gente que tiene una experiencia negativa a causa de Facebook, ya que la envidia les hace sentirse solos, frustrados o enfadados”, dijo a Reuters la investigadora Hanna Krasnova del Instituto de Sistemas de Información de la Universidad Humboldt de Berlín.
“Por lo que hemos observado, algunas personas dejarán Facebook o al menos reducirán su uso”, dijo Krasnova, aumentado la especulación existente en algunos mercados sobre que Faceebok podría estar llegando a un punto de saturación.
Los investigadores de la Universidad de Humboldt y de la Universidad Técnica de Darmstadt descubrieron que las fotos de vacaciones eran la principal causa de resentimiento y más de la mitad de los incidentes de envidia eran provocados por estampas vacacionales en Facebook.
La interacción social fue la segunda causa común de envidia ya que los usuarios comparan cuántas felicitaciones de cumpleaños reciben con las que obtienen sus amigos en Facebook y cuántos “me gusta” o comentarios hay en las fotos o entradas de los demás.
“El seguimiento pasivo despierta envidia y los usuarios anhelan especialmente la felicidad de los otros, el modo en el que los otros pasan sus vacaciones y socializan”, dijeron los investigadores en el informe “Envidia en Facebook: Una amenaza escondida para los usuarios”. “La extensa y ubicua presencia de envidia en las redes sociales es una muestra de cómo pueden socavar la satisfacción vital de los usuarios”.
Descubrieron que los treintañeros son los que sentirían probablemente más resentimiento por la felicidad familiar, mientras que las mujeres son las que más envidian el atractivo físico. Estas sensaciones de envidia provocan que algunos usuarios presuman más de sus logros en la página web gestionada por la empresa Facebook para retratarse de un mejor modo.
Los hombres mostraron una mayor tendencia a la autopromoción en Facebook, para hacer que la gente supiera sobre sus logros, mientras que las mujeres se centraron en su aspecto y vida social.
Los investigadores basaron sus conclusiones en dos estudios en los que participaron más de 600 personas, cuyos resultados fueron presentados en febrero en una conferencia sobre sistemas de información en Alemania.
El primer estudio se centró en la escala, el ámbito y la naturaleza de la envidia provocada por Facebook, y el segundo en cómo la envidia estaba relacionada con el uso pasivo de Facebook y la satisfacción vital.
Los investigadores dijeron que los sujetos participantes en ambos estudios eran alemanes, pero esperaban que los descubrimientos fueran aplicables a todo el mundo ya que la envidia es un sentimiento universal, como el posible impacto del uso de Facebook.
“Desde la perspectiva de un proveedor, nuestras conclusiones muestran que los usuarios perciben frecuentemente Facebook como un ambiente estreasante, lo que podría, a largo plazo, dañar la sostenibilidad de la plataforma”, concluyeron los investigadores.

fuente: http://www.blogarizate.com/2013/01/nos-hace-facebook-envidiosos-y.html

miércoles, 23 de enero de 2013

Internet crecerá 4 veces para el año 2016


La empresa tecnológica Cisco estima que Internet 
cuadruplicará su tamaño para el año 2016

Según  Cisco Visual Networking Index (VNI), en 2016 habrá cerca de 18.900 millones de dispositivos conectados a la Red a escala mundial, casi 2,5 conexiones por cada persona del planeta, frente a los 10.300 millones de dispositivos conectados en 2011. 
Asimismo, dentro de cuatro años estiman que habrá 3.400 millones de usuarios de internet, aproximadamente el 45 por ciento de la población mundial prevista (7.500 millones de personas según la proyección de Naciones Unidas). En 2011 el número global de internautas era de 2.000 millones (aproximadamente el 28 por ciento). 
También se prevé que la velocidad media de banda ancha fija se multiplique casi por cuatro, desde los 9 Mbps de 2011 hasta los 35 Mbps en 2016. 
De esta forma, se espera que el tráfico IP global alcance 1,3 Zettabytes anuales o 110 Exabytes mensuales en 2016, cuatro veces más que en la actualidad. Un zettabyte es equivalente a mil millones de terabytes (la capacidad habitual de un disco duro externo de en torno a 120 euros hoy es 1 terabyte). También equivale a 1024 exabytes, que a su vez representa un millón de terabytes.
El vídeo será el principal motor de este crecimiento y para el año 2016, 1,2 millones de minutos de vídeo — el equivalente a 833 días o más de dos años— cruzarán internet cada segundo.

Fuente: http://holageek.com/v1/2012/06/cisco-estima-que-internet-cuadruplicara-su-tamano-para-el-2016/

El tamaño de Internet en 2012


¿Cómo es de grande Internet?, ¿cuál es el tamaño de la red de redes?, ¿cuántos vídeos, fotos, emails y demás contenidos rondan por la web?… estas y más preguntas son las que han podido responder en Pingdom ofreciendo tanto números como gráficos que ayudan a conocer el tamaño de esta enorme base de datos de información que consultamos de diversas formas cada día.

Para entender las cifras, las clasificamos por categorías:
Email: 2.200 millones de usuarios de email, 144.000 millones de emails enviados a diario (68,8% de spam, del cual más de la mitad es sobre productos farmacéuticos) y 425 millones de usuarios de Gmail.
Páginas web: 634 millones de sitios web, con 51 millones añadidos cada año, 87.8 millones de blogs en Tumblr y 59.4 millones de sitios usando WordPress (ofreciendo 3.500 millones de páginas vistas cada mes).
Dominios: 246 millones de dominios registrados. de los cuales 100 millones son .com, GoDaddy es responsable por más del 33% de los registros de dominios en todo el mundo. Investing.com es el dominio más caro de Internet, vendido en 2012 por 2,45 millones de dólares.
Internautas: 2.400 millones de usuarios de Internet en todo el mundo, con 1.100 millones en Asia, 519 millones en Europa, 274 millones en América del Norte, 255 millones en América Latina y 565 millones en China, país con un 42.1% de Internautas.
Búsquedas: 1.2 billones de búsquedas en Google en 2012, buscador que representa el 67% del mercado en Estados Unidos.
Móviles: 1.100 millones de usuarios de smartphones en el mundo, 6.700 millones de cuentas móviles pertenecientes a 5.000 millones de usuarios, 1.300 millones de smartphones en uso en 2012, 465 millones de Android vendidos en el mismo año, 59% del tráfico consumido en móvil que es solo vídeo, 500 megas es el consumo medio mensual desde cada smartphone, con una velocidad media de 1.820 kbps para smartphones y de 504 kbps para móviles en general.
Vídeo: 14 millones de usuarios de Vimeo, 2.700 millones de visitas a vídeos en Youtube con el tag de Obama o Romney durante las elecciones, 4.000 millones de horas de vídeo que vemos en Youtube cada mes.
Imágenes: 7 petabytes de fotos subidas a Facebook cada mes, 300 millones añadidas cada día, 5.000 millones subidas en total a Instagram (número alcanzado en Septiembre) y cámara del Apple iPhone 4S la más popular en Flickr.

Fuente:  wwwhatsnew.com

lunes, 21 de enero de 2013

Los riesgos globales 2013 según estudio del Foro Económico Mundial


Foro Económico Mundial de Riesgos Globales 2013 - Octava Edición

El reporte del Foro Económico Mundial de Riesgos Globales 2013 es desarrollado cada año basado en una encuesta a más de 1,000 expertos de la industria, del gobierno, académicos y de la sociedad civil que estudiaron un campo de 50 riesgos globales. En un apartado especial, evaluaran el riesgo del descubrimiento de la vida alienígena.


El riesgo global que más probabilidad tiene de ocurrir en los próximos 10 años de acuerdo a los corresponsales, es el de ingresos con una amplia diferencia entre diferentes empleados, mientras que el riesgo que fue catalogado como el que más impacto tendría seria el de una falla sistemática en el sector financiero. De igual manera, existen dos riesgos que fueron situados alto en las dos categorías, tanto en impacto como en probabilidad de que ocurran, falta de balance fiscal crónico y crisis por falta de agua.

Tres Grandes Riesgos
Este reporte introduce tres grandes riesgos, basado en el análisis de encuestas y la opinión de expertos. Cada caso representa una interesante colección de riesgos globales y explora el impacto de cada uno de ellos a nivel nacional y global. Estos tres casos son:

1. Probar la Resiliencia Económica y Ambiental
La preocupación por el sistema económico global continúa incrementando y es probable que absorba la atención de lideres en el futuro cercano a nivel mundial. Mientras tanto, el sistema ambiental de nuestro planeta es causa de creciente preocupación. Si estas tendencias continúan en ambos frentes, podríamos estar hablando de una ¨tormenta perfecta¨, que podría traer un incontable numero de graves consecuencias.
2. Catástrofes Digitales en un Mundo Conectado
¿Será posible que el Internet cause una ola mundial de pánico con consecuencias geopolíticas graves?  Las redes sociales permiten la distribución de información en un sistema totalmente abierto alrededor del mundo en cuestión de segundos, donde apenas ahora empiezan a existir normas y legislaciones pero aun no han sido definidas por completo. Aunque los beneficios de este tipo de redes son irrefutables, estas podrían eventualmente causar la distribución de información falsa ya sea accidental o intencionalmente.
3. El Peligro de Sobrestimar la Salud Humana
La salud es un sistema que ha estado bajo constantes retos debido a enfermedades crónicas y contagiosas. Descubrimientos científicos y tecnologías innovadoras nos permiten enfrentar dichos retos, pero los éxitos médicos durante el ultimo siglo pueden estar creando un falso sentido de seguridad. Uno de los métodos más efectivos y comunes de proteger la vida humana - el uso de antibacteriales y antibióticos - podrían ya no estar disponibles en un futuro cercano. Cada dosis de antibióticos crea presión al sistema evolutivo, ya que algunas bacterias sobreviven y transmiten las mutaciones genéticas que les permitieron lograrlo.

Reporte Especial: Resiliencia Nacional a Riesgos Globales
El reporte especial de este año examina la dificultad de cómo un país debe prepararse para un riesgo global que puede estar fuera de su control o influencia. El reporte presenta cinco componentes de resiliencia -robustez, redundancia, recursos disponibles, respuesta y recuperación- que pueden ser aplicados a cinco subsistemas de un país: el económico, ambiental, gubernamental, infraestructura y social. El resultado es una herramienta de diagnóstico para tomadores de decisiones que monitorean y asesoran la resiliencia nacional a riesgos globales.

Factores X de la Naturaleza
Esta sección va a más allá de los 50 riesgos globales para alertar a los tomadores de decisiones sobre cinco factores importante que están emergiendo
1. Cambios de clima extremos: ¿Será posible que ya hayamos alcanzado un punto de no poder dar marcha atrás y la atmósfera de la Tierra este convirtiéndose en un planeta inhabitable?
2. Mejora importante en el estado cognitivo: Los dilemas éticos de uso de sustancias en ilegales en los deportes podrían estar expandiéndose a la vida laboral diaria.
3. Mal uso de geoingeniería: La tecnología ahora esta siendo utilizada para manipular el clima; un estado o individuo podría utilizarla para su propio bienestar.
4. Costos de avances médicos: Los avances médicos están prolongando la vida, pero estos tratamientos son caros. Cubrir los costos para mantener a un ser querido con vida pueden ser sumamente costosos.
5. Descubrimiento de Vida Alienígena: Pruebas sobre la existencia de vida en otras partes del universo podrían tener implicaciones importantes en las creencias humanas.

http://latinamerica.marsh.com/NewsInsights/ID/28150/Foro-Economico-Mundial-de-Riesgos-Globales-2013--Octava-Edicion.aspx

viernes, 18 de enero de 2013

Amigos sincronizados


por Irene Jarchum 

¿Alguna vez te has dado cuenta de que sin querer has sincronizado tus pasos a los de un amigo que camina a tu lado? O ¿has escuchado a una audiencia sincronizar de a poco hasta aplaudir con un ritmo regular? 


Un trabajo publicado recientemente en la revista Scientific Reports demuestra que esto de la sincronía es un fenómeno real que se puede medir de forma cuantitativa. Además, los resultados indican que las interacciones sociales entre dos individuos aumentan la sincronía corporal entre ellos.
Para estudiar estos procesos, los investigadores eligieron un movimiento sencillo: el de la punta del dedo. El experimento comienza así: mientras un individuo mueve la punta de su dedo, el otro debe intentar mantener el propio quieto. Durante el segundo paso, en vez de mantener su dedo quieto, el individuo debe intentar seguir el movimiento del otro. Para concluir la sesión, los dos repiten el primer ejercicio, uno mueve su dedo y el otro intenta mantener el suyo quieto. 
Los hallazgos fueron sorprendentes: en primer lugar, los científicos observaron que la sincronía ocurre solamente cuando se le indica a uno de los individuos que intente mantener su dedo quieto. Esta sincronía es imperceptible a simple vista porque el movimiento es tan pequeño que el ojo no puede verlo. Para medirla, se utilizaron indicadores infrarrojos en la punta de los dedos y cámaras capaces de detectar estas señales. 
“Sólo hay verdadera sincronía cuando el movimiento es inconsciente”, dice Kyongsik Yun, que llevó a cabo el estudio junto a sus colegas del California Institute of Technology o Caltech. “Cuando les pedimos a los sujetos que conscientemente repitan el movimiento de la otra persona, la sincronía desaparece”, continúa. “Esto ocurre porque cuando se intenta replicar el movimiento, hay una demora de unos 100 a 500 milisegundos, ya que la señal debe viajar del ojo al cerebro y desde allí hasta el dedo. Pero cuando la sincronía es inconsciente, no se observa esta demora,” explica el Dr. Yun. 
Otro hallazgo importante del estudio es la observación de que la sincronía es mayor durante la última etapa del ejercicio, después de que los individuos han tenido entrenamiento y han interaccionado. 
Para saber qué parte del cerebro está involucrada en este proceso, los científicos midieron la actividad cerebral de los dos individuos mientras llevaban a cabo el experimento. Colocaron 128 electrodos, que es un número muy alto, sobre la cabeza de cada uno de ellos. Y esos electrodos se encargaron de trasmitir la actividad neuronal de los participantes en el experimento hasta una computadora. 
“Descubrimos -dice el Dr. Yun-, que las neuronas que se activan están en una zona del cerebro relacionada con la actividad social. Esto implica que la interacción social es la que aumenta la sincronía entre dos personas.”
Los investigadores repitieron los experimentos en personas que sufren de ansiedad en ambientes sociales y que tienen más dificultades para relacionarse con otros. Entre estos individuos no aumentaba la sincronía ni después de haber hecho entrenamiento o interacciones previas. Esto indicaría que la sincronía corporal está directamente relacionada con la capacidad de interactuar socialmente.
El Dr. Yun nos cuenta cómo llegó a interesarse por la sincronía: “Una vez leí en una revista que las luciérnagas suelen sincronizarse cuando iluminan: mandan señales de un grupo a otro. Este comportamiento, social y de apareo, es bello y preciso. Esto me interesó mucho, y quise estudiar la sincronía en los humanos”, dice.
Aunque probablemente seamos menos elegantes que las luciérnagas, sobre todo si entran en actuación lectores infrarrojos y electrodos, la sincronía entre personas es un fenómeno real. Quizás finalmente tengamos un método para medir la cercanía social, como la de una madre con su hijo o la de una pareja de enamorados, a través de la sincronía corporal.

Referencia bibliográfica: Interpersonal body and neural synchronization as a marker of implicit social interaction.
Fuente: http://www.sciencefriday.com/blogs/01/07/2013/sincronizando-con-amigos.html?audience=3