Mostrando entradas con la etiqueta privacidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta privacidad. Mostrar todas las entradas

jueves, 21 de marzo de 2013

Los “Me gusta” de Facebook revelan mucho


Estudio de la Universidad de Cambridge: Hacer clic sobre los amistosos botones de "Me gusta" con los que Facebook ha inundado Internet puede indicar más cosas sobre el usuario que si le gusta la Coca-Cola o Lady Gaga. 

Puede revelar que es gay, por ejemplo. O a quién vota. Incluso puede indicar que es soltero y tímido, que tiene un alto coeficiente intelectual y que la adicción a la nicotina es su debilidad.
Una investigación de la Universidad de Cambridge ha analizado los "Me gusta" de más de 58.000 voluntarios y ha descubierto patrones que revelan la orientación sexual, el género, la edad, la etnia, la inteligencia, la religión, la política o el consumo de tabaco, drogas o alcohol de cada usuario de Facebook.
Los "Me gusta" también permiten saber en la mayoría de los casos si el usuario vive en pareja o es soltero, el número de amigos que tiene en Facebook y otra media docena más de rasgos de la personalidad.
Algunos "Me gusta" son más reveladores que otros: los investigadores acertaron si una persona era blanca o negra en el 95% de los casos, en el 88% si era un hombre homosexual, en el 85% si votaba a los demócratas o a republicanos y en el 65% si tomaba algún tipo de drogas.
El estudio se ha publicado en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences. El investigador de la Universidad de Cambridge David Stillwell, uno de los autores del informe, asegura que los resultados son toda una sorpresa: “Tus Me gusta dicen más sobre ti de lo que te crees”, afirma.
Facebook creó el botón "Me gusta" en 2009 y rápidamente inundó la red con su idea. Durante el año pasado el conjunto de usuarios de la red social cliqueó un promedio de 2.700 millones de veces cada día sobre el botón.

Fuente: http://www.clarin.com/sociedad/Facebook-revelan-rasgos-intimos_0_881911872.html

lunes, 28 de enero de 2013

Los riesgos del tecno fundamentalismo

En la Web “tendremos que negociar cómo buscamos, desde información hasta amor”, afirma la periodista estadounidense Aleks Krotoski, quien destaca el valor creativo de los hallazgos inesperados.
POR NATALIA ZUAZO


Aleks Krotoski es, para todos los que la vimos en su serie La revolución virtual de la BBC (2010), la periodista-arqueóloga de pelo rojo que viajaba por el mundo con el creador de la Web, Tim Berners-Lee, buscando los orígenes de ese último invento que cambió al mundo. Su nombre real es Aleksandra y ya no tiene el pelo rojo, pero sigue mirando con curiosidad analítica ese universo digital, y en especial cómo influyen sus diseños en las relaciones humanas. De esto habló en dos conferencias que dio en 2012 en Argentina, invitada por la Fundación Osde, y de ello tratará en profundidad su próximo libro, Untagling the Web (Desenredando la Web), que editó en septiembre Guardian Books. El año pasado, la periodista estadounidense produjo su podcast para The Guardian Tech Weekly y The Digital Human para BBC Radio, además de continuar con su actividad académica en el Oxford Internet Institute.

Durante su visita a Buenos Aires, en diálogo con Ñ, conversamos sobre las ideas centrales de su nuevo libro, el peligro en la uniformidad de la información y sobre cómo enfrentar el momento actual de tecnofundamentalismo para pasar a una próxima etapa de nuestra relación con las tecnologías entendiendo las ideologías que las conciben.

El subtítulo de su nuevo libro es “Qué es lo que Internet te está haciendo a VOS”. Eso sugiere a la Web como un objeto que nos ataca si quedamos atrapados en su lógica, pero al mismo tiempo resalta el valor del individuo en los efectos que tiene la Web. ¿Cómo explica esa dinámica?
El título está inspirado en todos los temores que la Web genera, en toda la gente que piensa que la Web sí les está haciendo algo a ellos, a sus hijos, a su salud, a la política. Y lo que hago es ir a trabajos empíricos de la psicología y la sociología y buscar si, efectivamente, Internet nos “ha hecho” algo o no. Como estamos tan metidos en la Web, al estudiar, trabajar, hacer las compras del supermercado, pedir un taxi, conectarnos con amigos o nuestra familia, la pregunta de cómo nos afecta como sociedad y cómo afectamos como individuos a la sociedad, se vuelve válida. Y en donde yo sí veo que la Web nos afectará es en dos áreas: la privacidad y la identidad.
Respecto de la privacidad, si miramos el historial y los contenidos de todo lo que publicamos en Internet para comunicarnos, para comprar, todo eso es una construcción individual de la identidad, y al mismo tiempo es una construcción social. Pero un aspecto muy importante de la construcción social de la identidad es la capacidad de ser olvidados y reinventarnos a nosotros mismos. Eso está desapareciendo y es una de las fronteras que tendremos que negociar en el futuro. Lo segundo que tendremos que negociar es cómo buscamos, desde información hasta amor. Y sobre todo, cómo nos afecta en nuestros puntos de vista, en confirmar lo que creemos, desde nuestra opinión política hasta cómo criar a nuestros hijos o qué ponernos para salir a la calle. Tendremos que ser conscientes sobre cómo queremos que Internet nos afecte. Porque lo hará.

Sabemos más que antes que los resultados de los buscadores no son azar sino una construcción de los algoritmos de buscadores como Google. Pero mientras encontremos lo que buscamos, ¿vamos a cuestionarlo o la comodidad pagará la uniformidad de información?
Eso no es culpa de la tecnología en sí, sino de la tecnología adaptándose a algo que naturalmente hacemos: unirnos a grupos que piensan más o menos lo mismo que nosotros. Lo irónico de eso es que cuando Internet surgió la pensábamos utópicamente como el camino para una diversidad infinita de información, una especie humana más evolucionada y hasta el fin de las guerras (risas). El problema es que la Web evolucione hacia un ecosistema cerrado que incentiva la intolerancia, los grupos que no se abren a lo distinto, la individualidad extrema.

Usted dice que hay que reclamar nuestro derecho a la “serendipia”, entendida como un descubrimiento o un hallazgo inesperado que se produce cuando se busca otra cosa. ¿Cómo se hace?
Cuando trabajé en mi proyecto Serendipity Engine (“Motor de Serendipia”, theserendipityengine.tumblr.com) quería entender los sesgos o las agendas que construyen las tecnologías que usamos diariamente. Cuando escuchamos una canción, probablemente sabemos en qué momento histórico o en qué país fue compuesta. Con la tecnología todavía no tenemos ese tipo de conciencia, pero de hecho pasa lo mismo.
Google tiene una mirada particular del mundo, construida desde el norte de California por Larry Page y Sergey Brin, educados en la burbuja de Stanford, y con cosas que para ellos son relevantes. Eso es lo que Google es hoy, pero más importante es lo que Google quiere ser en el futuro. Sobre eso, cuando era CEO de la empresa, Eric Schmidt declaró que quería que Google fuera “no sólo un motor de búsqueda, sino un motor de serendipia”, es decir, que pudiera predecir lo que la gente iba a preguntarse. ¡Y me pareció escalofriante! Porque la serendipia no se puede predecir. Es un fenómeno individual, que se produce por accidente y que termina teniendo valor. Y encontré que el propósito que tenían era juntar toda la información que vos les dabas a través de tus búsquedas, tu teléfono, tu ubicación, palabras claves, interacciones, para terminar definiendo qué es lo que querrías en el futuro. Entonces si escribías un mensaje a un amigo con “salgamos esta noche”, y ayer habías buscado “recetas thai”, cuando buscabas un restaurant y tu teléfono te sugería “Ey, a dos cuadras hay un restaurante thai”, no había ninguna coincidencia, sino un servicio para una necesidad. El problema es que la serendipia es esencial para la creatividad y para los descubrimientos científicos, para hacer que las cosas den saltos hacia adelante. Por eso hay que reclamar la serendipia y cuidarla de que sea totalmente direccionada por la tecnología: porque es importante para el progreso de la sociedad.

En un artículo reciente, Ud. cita a Rebecca Mackinnon diciendo que “entendemos cómo el poder funciona en el mundo físico, pero todavía no entendemos claramente cómo lo hace en la esfera digital”. ¿Cuán lejos estamos de ver el poder de las corporaciones en lo digital? ¿Y cómo podemos enseñarlo a las nuevas generaciones críticamente?
Creo que allí está uno de los puntos fundamentales en cómo la tecnología va a afectarnos en el futuro: en poder verla no sólo instrumentalmente, sino críticamente en su poder. Hay una escuela de pensamiento que sostiene que nos hemos convertido en tecno fundamentalistas, en personas que vemos a las máquinas con poderes mágicos y eso es algo de lo que tenemos que ser más críticos. Una forma muy sencilla de hacerlo es viendo a las personas que crean las tecnologías. Con esto no estoy diciendo que Mark Zuckerberg, Larry Page o Jeff Bezos tienen un “nuevo orden mundial” en la cabeza, sino de entender algo más simple que es qué ideologías están detrás de lo que crean y a partir de eso ser más críticos con lo que depositamos o no en esas tecnologías.
Todo esto también tiene que ver con tu pregunta sobre el poder en el mundo online y las batallas que se dan. Es un proceso clásico de construcción de las comunidades, donde primero existe una primera etapa muy idealista. Luego, comienza a verse un “enemigo” que fuerza a la comunidad a redefinirse, a preguntarse: “¿En qué cree este software que estoy usando?”, “¿Yo creo esto mismo o creo otra cosa?”. Y entonces ahí podemos empezar a construir nuestra identidad, pensando si también concebimos nuestra identidad o privacidad de la misma forma, si creemos que la privacidad o las relaciones son esas cosas que nos proponen o son cosas distintas. Y eso, como usuarios de una comunidad de Internet, es lo que crea conflictos que reactivan la forma en que usamos los servicios.

¿Y en qué momento estamos ahora?
Todavía estamos en la etapa tecno fundamentalista, consumiendo, en una etapa de enorme saturación de tecnología, de acceso a la tecnología, en muchos países, también aquí en la Argentina. Pero con un altísimo potencial de pasar a otro nivel. Y ciertamente, esa es mi esperanza.

fuente:http://www.revistaenie.clarin.com/ideas/tecnologia-comunicacion/riesgos-tecno-fundamentalismo_0_854314570.html

viernes, 9 de noviembre de 2012

Críticas a Facebook

Críticas a Facebook por alianza con firma que estudia hábitos de compra
 
El acuerdo reabre el debate sobre el mal uso que la red social le puede dar a la información de sus usuarios.
La Tercera - 25/09/2012
De acuerdo al diario Financial Times, Facebook está trabajando con la compañía de datos Datalogix para probar que sus avisos publicitarios funcionan y atraen ventas. Para lograr esto, la red social ha decidido rastrar la actividad de los usuarios con respecto a los avisos. La alianza entre ambas compañías abre el debate acerca de la privacidad de la información y el uso que Facebook le puede dar a la información de sus usuarios.
Según El País, la red social está realizando esta medida pues desde que entró a la bolsa en mayo sus acciones han estado cayendo cada días más. Demostrar que sus avisos funcionan de manera efectiva podría ser un aval para que inversores de Wall Street inviertan en publicidad en Facebook.
Datalogix es una empresa que posee información compradores de más de 70 millones de hogares en EE.UU por medio de suscripciones, cupones y tarjetas prepago proporcionadas por casa comerciales. Para poder descubrir cuántos usuarios de Facebook compran efectivamente por medio de los avisos publicitarios de la red social, ambas compañías realizan un estudio por medio de referencias cruzadas,uniendo la base de datos de clientes de Datalogix con los datos de usuarios que hacen clic o esán expuestos al avisaje. Al poseer los nombres y el correo electrónico de sus usuarios, Facebook puede comprobar cuántas personas han comprado en las tiendas basándose en los datos de Datalogix.
De acuerdo a la compañía, la información recopilada es anónima y se estudia por grupos, por lo tanto la información privada de los usuarios está a salvo, sin embargo la medida hace cuestionar el uso que Facebook le está dando a los datos, pues la información queda a disposición de Datalogix por defecto cuando el sistema detecta que cierto usuario estuvo expuesto a una publicidad y terminó comprando en una tienda un producto relacionado.
La información recopilada puede ayudar a Facebook a analizar si su publicidad es efectiva y mejorar suposición en la red, pero algunos usuarios han manifestado sus molestias al saber que su actividad estaba siendo de cierta forma rastreada por la red social.
 
fuente: http://www.latercera.com/noticia/tendencias/2012/09/659-484968-9-criticas-a-facebook-por-alianza-con-firma-que-estudia-habitos-de-compra.shtml

viernes, 12 de octubre de 2012

Espíame...

... y dime cómo soy
 
Una aplicación para el móvil registra la vida,
paso a paso, de más de un millón de voluntarios.
El macroexperimento pretende estudiar el comportamiento humano
 
 
 
El rastro de información que dejamos constantemente en nuestra intensa relación con la tecnología se ha convertido en una base de datos inagotable cuyo uso está cambiando la humanidad. Un experimento presentado ayer en Londres mostró el poder de una aplicación que ha obtenido información privada de un millón de voluntarios a través de sus smartphones. La iniciativa quiere mostrar “los beneficios” de compartir nuestros datos en Internet, pero ¿seremos capaces de gestionar esa información con fines beneficiosos para todos o acabará por convertirse en un poderoso instrumento que facilitará nuestro control y manipulación?

Desde el principio de los tiempos hasta el año 2003 la humanidad ha generado cinco exabytes de información (50 bytes elevado a 18). La abundancia tecnológica en que nos hemos sumergido, que une íntimamente nuestra existencia a Internet en general y a los móviles inteligentes en particular, ha provocado que desde 2003 hasta hoy produzcamos esa misma cantidad de testimonios de vida cada dos días. Con un móvil inteligente entre las manos nuestra sola existencia produce datos y más datos. Según un grupo de expertos encargado del proyecto Human Face of Big Data, gran parte de esta información está hoy desperdiciada en el ciberespacio y podría mejorar el futuro del ser humano en asuntos como la salud, la seguridad, el medio ambiente, las relaciones personales o los negocios.

Desde el 25 de septiembre, aproximadamente un millón de personas están compartiendo su vida privada a través del móvil para participar en este experimento y poder cotejar sus hábitos y costumbres con los de personas en todos los rincones del planeta. Se espera que de aquí a diciembre entre uno y diez millones de personas se descarguen esta aplicación gratuita llamada The Human Face of Big Data. Por ahora solo está disponible para Android, pero en los próximos días también se podrá obtener la versión de Apple. Todos estos voluntarios anónimos están dispuestos a compartir su vida con el prójimo a cambio de poder comparar sus hábitos con los de otros seres humanos o encontrar su alma gemela de los datos. Al terminar el experimento, dentro de dos meses, la información será cedida a un museo en Estados Unidos —que no han identificado— que la analizará y la aplicación dejará de funcionar.
 
La humanidad genera en dos días tantos datos como hubo hasta 2003

“Big Data se asocia siempre al temor de acabar viviendo en un Gran Hermano. Efectivamente, hay un elemento de esto, pero existe otra cara con la potencialidad de mejorar el mundo a través de su análisis, de comparar patrones de comportamiento y datos demográficos”, comentó ayer David Menninger, el responsable del desarrollo del negocio de EMC. Esta compañía con presencia en la Bolsa de Nueva York, que diseña software para que las empresas sepan utilizar e interpretar los datos que aporta la información que se encuentra en Internet, es la mayor patrocinadora del experimento. Los otros son Cisco, FedEx, VMware, Tableau y Originate. “La gente es incapaz de reconocer los aspectos beneficiosos de estos conjuntos de datos porque casi inmediatamente se asustan ante los relacionados con el Gran Hermano”, añadió el ejecutivo.

Jake Porway, fundador de la empresa Data Kind, aportó un ejemplo de cómo este mastodóntico concepto llamado Big Data puede cambiar nuestras vidas para bien. “Hasta ahora, solo las empresas tecnológicas estaban utilizando estos datos, pero poco a poco todos los sectores se van a subir al carro”. La pequeña compañía de Porway, con solo dos empleados pagados, sabe utilizar la información que nos ofrece Internet para, por ejemplo, asesorar a una ONG sobre si recauda más dinero enviando sus correos electrónicos el lunes o el viernes. “Podemos analizar el número de personas que han abierto esa correspondencia, cuántas veces han pinchado sobre ella y si donaron dinero o no”. Porway ha reclutado a cientos de voluntarios que trabajan sin remuneración alguna para analizar los datos de la web. Él llama a sus voluntarios data scientist (científicos de los datos) y habla entusiasmado sobre cómo la presencia de uno de ellos en cada empresa podría mejorar exponencialmente sus beneficios. “Es alucinante pensar que alguien pueda dar sentido, ordenar y parangonar todos estos datos que a veces se pierden en el ciberespacio”.

El presidente de EMC para Europa, Adrian McDonald, asegura que estas iniciativas tendrán un gran impacto en muchos aspectos de la vida cotidiana y que las empresas que están detrás de ellas impulsarán la próxima “revolución industrial”.

“Se calcula que por cada niño que nazca en 2012 la cantidad de información que esta persona genere y la que se produzca relacionada con él será más grande que toda la que se ha creado desde la Edad de Piedra”, afirmó McDonald, quien agregó que el 10% de las fotografías tomadas a lo largo de la historia se sacaron en 2011. Según este experto, la industria responsable del procesamiento de estos inmensos volúmenes de datos “tiene el potencial de causar un cambio verdaderamente grande en la vida de los ciudadanos”.

Tomando la abrumadora generación de 5 exabytes de datos cada dos días como terreno de juego, este grupo de empresas tecnológicas se ha embarcado en un experimento apasionante y escalofriante a partes iguales. ¿Cómo cambiará nuestra vida esta nueva capacidad de recopilar, analizar, relacionar y visualizar enormes cantidades de datos en tiempo real? Este experimento da idea de la magnitud de su poder.

Al descargarnos The Human Face of Big Data en el teléfono, el GPS comienza a obtener “información pasiva”, por ejemplo, dónde vamos, a qué hora nuestra actividad es mayor, cuántos kilómetros recorremos en una jornada y a qué velocidad. El usuario puede responder además una serie de preguntas sobre sus sueños, opiniones sobre la familia, confianza, sexo, suerte… Preguntas como: ¿cuál es tu fantasía?, ¿qué quieres hacer antes de morir? o ¿si pudiera modificar el ADN de su hijo qué le daría, longevidad o inmunidad?” forman parte de este juego.

Uno de los pagos que estas personas obtienen a cambio de regalar su privacidad a la causa es poder hallar a su alma gemela. De entre todas las personas que han utilizado la aplicación encuentran aquella que más se les parece, la que hace lo mismo que ellos, la que comparte sus sueños…

Los datos se comparten en tiempo real y cambian minuto a minuto, pero a la una de la tarde de ayer el 52% de los usuarios de la aplicación procedía de Estados Unidos, el 5% de Reino Unido, el 3% de India y el resto, en menores proporciones, de otros rincones del mundo.

Pero ¿cuál es el nivel de privacidad que obtienen estos usuarios? Jonathan Martin, vicepresidente de EMC, asegura que todos los datos son anónimos. Pero ¿basta acaso con no decir nuestro nombre? En el juego del alma gemela, una de las grandes satisfacciones que obtienen los voluntarios es poder ver una foto de esa persona que genera el mismo tipo de información que ellos. “La política de privacidad se puede leer en nuestra página web y, en cada pregunta íntima que se formula, uno puede optar por no responder”, argumenta Martin.

Marion es francesa, tiene 35 años y es una de las personas que se han enrolado en este experimento. Está contenta de haber encontrado a su alma gemela, un hombre de 42 años que vive en Madrid, pero confiesa que antes de descargarse el programa tenía miedo “de que las preguntas fueran demasiado inquisitivas”. La que consideró más inquietante es la que se refería a su religión y a sus sueños. “Pero esa era una cuestión muy abierta y uno puede elegir cuánto involucrarse. El resto son preguntas sobre estilo de vida, como si tenía perro cuando era pequeña y cosas así”, nos comenta al teléfono.

Marion, como el resto de voluntarios, ha aceptado un nivel más de intrusión al abrir sus vidas a esta aplicación, pero todos nosotros exponemos nuestras vidas en mayor o menor grado y contribuimos cada día a generar esos cinco exabytes de información cuando abrimos el Facebook, cuando escuchamos una canción en Spotify, cuando actualizamos nuestro perfil de Twitter. ¿Qué nivel de control tenemos sobre la información que emitimos? ¿Podemos ser invisibles a los ojos de Internet si lo deseamos? ¿Cómo afectan a este proyecto entusiasta noticias como la que surgió la semana pasada de que un error en la privacidad de Facebook había dejado al descubierto los mensajes privados de sus usuarios previos a 2009?

“No tengo respuesta para esto”, confiesa el fundador de Data Kind Jake Porway, cuyo eslogan es Datos al servicio de la humanidad. “En nuestra empresa somos conscientes de que cada uno de los datos que manejamos proceden de la vida íntima de un individuo, que el número cinco millones de la investigación sobre los recursos de un hospital es un ser humano enfermo. Pero es evidente que hay un sacrificio y puede haber errores cuando damos nuestros datos, igual que asumimos que nos pueden romper un espejo retrovisor cada vez que dejamos nuestro coche en el aparcamiento. Eso no quiere decir que el uso de estos datos en las manos apropiadas no pueda cambiar nuestra vida para mejor”.

Entre las aplicaciones positivas, los expertos citaron como ejemplo la posibilidad de detectar y llevar vacunas contra la polio a una gran parte de la población del norte de Nigeria, que no figuran en ningún registro público. Otro ejemplo fue la posibilidad de controlar la expansión de las enfermedades que contagian los insectos, como la malaria. “Se sabe que los insectos se acercan al agua, así que imágenes aéreas como las de Google Earth nos pueden mostrar dónde están los lagos y las piscinas y dónde están los posibles focos de infección sobre los que se puede actuar”, explicaron ayer en Londres. Las virtudes innegables de esta nueva revelación informativa se contrarrestan en la balanza con el derecho a la privacidad de los individuos. ¿Qué sucede si esa piscina es la mía y la foto aérea fue sacada cuando estaba haciendo toples en ella?
fuente: http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/10/02/actualidad/1349206568_289975.html

lunes, 24 de septiembre de 2012

Privacidad y redes sociales

La información personal en las redes sociales
 
 
Todos comparten información personal en las redes sociales y resulta lógico el porqué: red social + nombre + actividades + información = un “yo digital”. La realidad ha pasado poco a poco al mundo virtual, desde los libros, hasta las amistades y las compras… el problema es que pocos se cuestionan sobre las consecuencias de hacer pública información tan importante.
Actualmente, el 63% de los usuarios de Facebook publica su fecha de nacimiento y su historial académico, mientras que el 50% publica sus lazos familiares y la ciudad de residencia. Esto, sin mencionar las fotografías, videos, gustos y preferencias, datos que -para la publicidad y el marketing- son de un valor incalculable.
Así es, los datos personales de los usuarios de las redes sociales sirven para realizar interminables estudios de marketing, los que terminan en publicidad dedicada al perfil de cada persona.
Hacer pública información personal puede traer consigo muy malas consecuencias. Cuando haces público que no hay nadie en casa o dónde te vas de vacaciones, gente más allá de tus contactos podría saberlo. Asimismo, al momento de postular a un trabajo, ya es evidente que los encargados de recursos humanos buscan los perfiles en las distintas redes sociales.
Por otro lado, los usuarios se exponen al denominado cyber bullying o la incómoda práctica de suplantación de identidad. Las redes sociales, como todo, tienen su lado bueno –mantener el contacto con amigos, familiares, etc.- y su lado malo –suplantación de identidad, fraudes, etc.- razón por la que hay que ser mucho más cuidadoso.
Fuente: http://www.puromanagement.com/noticias/2012/set/23/consecuencias-de-publicar-informacion-personal-en-redes-sociales/

lunes, 10 de septiembre de 2012

Tu celular podrá "delatarte"

Por: Francisco Rubio
 
 
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) — Tus actividades a lo largo del día pueden ser seguidas a través de las ondas que emite tu teléfono celular o ‘smartphone'.
Ciertas rutinas como los horarios de traslado al trabajo, el regreso a casa o tu salida a comer por la tarde son espacios de tiempo que a lo largo de una semana laboral pueden ser lo más medible y además pueden propiciar una herramienta para los anunciantes o empresas públicas.
Funciona en la siguiente manera: tomando en cuenta tus patrones de viaje y los de tus amigos, un algoritmo puede adivinar a dónde vas. Por ejemplo, con base en tus hábitos, tu teléfono sabe que seguramente pasarás a un restaurante mexicano cuando vayas a tu casa de regreso del centro comercial, lo cual sueles hacer cada domingo, reveló Qualcomm.
"Esto abre una ventana de posibilidades para los anunciantes que pueden ofrecer servicios agregados a su oferta de productos básicos, cosas que realmente le sean útiles al usuario", dice el director senior de desarrollo de negocios para Qualcomm América Latina, Héctor Marín.  
El directivo explicó que las cadenas cinematográficas pueden aprovechar esta tecnología y anticipar a sus usuarios su próxima cartelera de estrenos y además ofrecer promociones.
"Creo que sería la forma en la que el usuario lo apreciaría más y no sería intrusiva", comentó a CNNExpansión.
Sobre la salida al mercado de esta tecnología, investigadores en el Reino Unido han desarrollado un algoritmo, utilizando tecnología GPS y A-GPS, que sigue y predice tus patrones de movimiento.
La investigación obtuvo la participación de 200 voluntarios, y tuvo, en promedio, un margen de error de menos de 20 metros al predecir el lugar donde una determinada persona se encontraría 24 horas más tarde. El error promedio fue de 1,000 metros cuando el mismo sistema intentó predecir el rumbo de la persona utilizando sólo los últimos movimientos de ésta sin considerar también los de sus amigos.
"Obviamente el tema de privacidad sería primordial y sólo se implementaría en los clientes que así lo solicitan", agregó el ejecutivo de la firma de chips para celulares más importante dentro del sector.
Fuente: http://www.cnnexpansion.com/tecnologia/2012/09/04/tu-celular-te-delatara-en-el-futuro

miércoles, 22 de agosto de 2012

Privacidad y telefonía móvil

La polémica en torno de la privacidad online   
Sostienen que las compañías de teléfonos móviles pueden predecir los movimientos de la gente. Un estudio revela que esto es posible mediante la creación de un perfil del estilo de vida del usuario.
21/08/2012
 

Avisa cuando el tren se acerca, ayuda cuando la gente está perdida y permite ver los programas favoritos de televisión. Parece que no hay límite en la cantidad de cosas que el smartphone permite hacer en el día a día. Ahora el gadget promete algo tan avanzado que roza en lo sobrenatural: Los científicos encontraron una manera de predecir los futuros movimientos de una persona mediante el análisis de la información de su teléfono móvil.
De acuerdo con Abc, un equipo de científicos de Universidad de Birmingham predijo con éxito las ubicaciones futuras con un margen de error de sólo 60 pies y esto suscita temor por la invasión a la privacidad que puede suponer.
"Efecto radar"
Mientras que las redes de telefonía móvil ya pueden rastrear cuando un auricular está en "tiempo real", los científicos han desarrollado un algoritmo - o fórmula - para pronosticar los futuros movimientos.
Los investigadores compararon los datos de un individuo y su red social más cercana para predecir su futura ubicación sobre la base de los lugares y las zonas visitadas en el pasado y la frecuencia de los contactos entre los estudiados, informó The Sunday Times.
¿Capacidad de predecir?
Los proveedores de telefonía móvil serán capaces de predecir el futuro paradero de sus clientes. El estudio utilizó datos de teléfonos móviles de un grupo de 200 personas que viven en las cercanías de Lausana, en Suiza.
El doctor Mirco Musolesi, quien dirigió la investigación, dijo: "La información extraída de la utilización de un teléfono móvil es una fuente interesante de datos sobre el comportamiento de la gente".
Añadió: "Hemos demostrado que la exactitud de la predicción de ubicaciones futuras de un individuo podría mejorarse si su movimiento anterior y la información sobre la movilidad de su grupo social se tienen en cuenta".
Además, señaló que las fórmulas no siempre son representativas de la población general y sería más exacto en las ciudades donde los movimientos de la gente son más sincronizados. Aunque será de gran ayuda para las empresas de marketing, aseguró Abc.
Privacidad en alerta
"Esta evolución pone de manifiesto grandes preocupaciones de privacidad", sostuvo Emma Carr, director adjunto del reloj Big Brother en declaraciones al Sunday Times.
En términos de marketing, significa que las agencias de publicidad serán capaces de dirigirse a las personas con anuncios personalizados usando información acerca de si la persona ha estado en un determinado lugar o por dónde podría estar pasando.
Usos
También podría proporcionar ofertas en tiempo real, es decir, sabiendo el lugar donde se encuentra la persona podría ofrecer determinadas ofertas que venzan a una hora determinada.
El equipo también expresó su esperanza de que su aplicación pueda ser utilizada por las fuerzas policiales en la predicción de la futura ubicación de hechos delictivos.

fuente: http://marketing.iprofesional.com/notas/143125-Sostienen-que-las-compaas-de-telfonos-mviles-pueden-predecir-los-movimientos-de-la-gente

Privacidad y redes sociales

Cuando se comparte sin límite en las redes sociales. Crecen las aplicaciones que publican información personal

Rosa Jiménez Cano
 
 

Es parte del juego. En Facebook se cambia el estado del perfil con cierta frecuencia. En Twitter se pasó del '¿Qué estás haciendo?' a '¿Qué está pasando?' como un signo de madurez, de querer ir más allá de lo personal a lo colectivo. Sin embargo, el cambio parece ser más formal que efectivo en el comportamiento de los usuarios.
El proceso suele ser similar. Darse de alta, rellenar la mayor parte de los campos del formulario, y no solo los necesarios, y comenzar a contar sin reparar si se han activado los límites de privacidad.
El primero en hacer saltar las alarmas fue Callum Haywood, un estudiante británico de solo 18 años con su página “Sabemos lo que estás haciendo”. Ordenada en cuatro columnas en la que se publican los estados de gente que “está deseando perder su trabajo”, o lo que es lo mismo, critica a sus jefes en Facebook, Twitter o FourSquare. En la segunda columna aparecen aquellos que confiesan tener resaca. En la tercera, dicen, en serio o no, haber tomado algún tipo de droga. La cuarta está dedicada a los que informan de un cambio de número de teléfono. Su creador, a pesar de su juventud es firme en la denuncia: “Confío en que sirva para que se tenga más cuidado con lo que se cuenta”.
Con cierto sentido práctico ha surgido una secuela de esta columna. NeedNumbers.me sirve para recuperar los teléfonos de amigos en caso de pérdida. A priori algo positivo, si no fuese porque los toma de los grupos públicos de Facebook y los añade al móvil. Basta con poner el nombre o apodo de la persona deseada, se comprueba si se tiene entre los contactos y la aplicación rastrea hasta dar con el número. De nuevo, el creador es insultantamente joven: Stephen Ou, de 17 años, que llegó a Estados Unidos en 2008, sin apenas hablar inglés. Ahora, además de dominar el idioma, cuenta, desde abril de 2011, con Warner Music como cliente.
La necesidad de cuidar la privacidad en servicios sociales alerta cada vez más a las autoridad. Facebook, la red social predominante, se enfrenta a nuevos problemas en Alemania. El servicio de Mark Zuckerberg está siendo investigado por su reconocimiento facial. Una vez que se le da permiso, reconoce a los contactos y ofrece etiquetarlos automáticamente. Al mismo tiempo a ha anunciado lo que hace tiempo tendría que haber hecho, borrar definitivamente de sus servidores las imágenes cuyos usuarios habían decidido eliminar de sus muros.

En esta misma línea acaba de surgir We Know Your House, una página que publica la localización de hogares de usuarios de Twitter a patir de los datos de posicionamiento que dan al actualizar desde el móvil.
Fuente: http://tecnologia.elpais.com/tecnologia/2012/08/20/actualidad/1345489374_624422.html